FRANCISCO
DIAZ-FAES GONZALEZ - Poeta y abogado. Nació en Pola de Lena el, 3-7-1.878.
Hijo de Nicanor Diaz-Faes Argüelles, y Felisa González Espinedo.
Hizo sus primeros estudios en Pola de Lena. Trabajo en la redaccion de periódico
ovetense, “El Correo de Asturias”. Publicó poesías y una obra
de teatro titulada, “La cumbre en medio”. Publicó en 1.908 en Madrid,
varias poesías que tituló, “Hojas sueltas”. Colaboro con varios
periódicos y re vistas de la época. Regreso a Pola de
Lena animadop porfamiliares y amigos, estudio Derecho en la Universidad de
Oviedo, y mas tarde ejerció como abogado.
En 1.912 se casó con Julita Vicario, maestra nacional en Barzana
de Quirós, hija de Fernando Vicario Aguirre, y María Alonso
Sariego de cuya union nacieron tres hijos: Felisa, Fernando, y Maruja. Fue
secretario del Juzgado Comarcal de Lena, plaza que saco por oposición,
del ayuntamiento de Lena hasta 1.947 que fue nombrado para el ayuntamiento
de Reus. Una vez jubilado a finales de los años cuarenta, regrsó
a Pola de Lena, a su casa en el barrio de La Caleya. Era conocido como “Frisque”,
ya que firmaba sus escritos con este seudonimo, tenia un gran sentido del
humor, era alegra e ironico, le gustaba cantar zarzuela, seguidor de Vital
Aza, y asistente a las famosas tertulias del El Tribunal, donde se reunia
la gente en aquella epoca. Fallecio en Oviedo el 28-12-1.958.
Extracto del libro, "El concejo de Lena a través de sus personajes",
de Gaudencio Tomillo Montes
¡ILUSIONES
DE AYER!
I
Recuerdo los dias
que alegres pasaron
cuando todos los niños,
vestidos de blanco,
nos ibamos locos,
ciegos de entusiasmo,
libres y contentos
en busca de pajaros.
Apenas llegaba
el bello verano
con asia de niño
corriendo, saltando
nos ibamos juntos
al rio, al prado
y alli que felices
las horas pasabamos...
Sin oenas, ni brumas,
ni triostes presagios,
el alma tranquila,
lejos de los amargo;
soñando venturas
de inifable encanto,
¡que bien transcurrimos...
dias, meses, años!...
Sin pensar en nada
que nos fuera agrio
y solo en lo propio
de tierno muchacho;
rezar oraciones
a Dios y a los Santos
por temor a brujas,
a duendes, endriagos.
Siempre tan alegres,
corriendo, saltando
unos en pos de otros
hasta fatigarnos,
y al irnos a casa,
del trajin, cansados,
para mas ventura.
Los tiernos abrazos
de la madre santa
que el ser nos ha dado,
al niño esperaban,
como premio grato
a sus diablurillas
de travieso y malo.
¡Unico castigo
que tenia en su mano!.
Alla, por las fiestas
de los Reyes Magos,
al que fuera bueno
traíanle regalos,
y por la mañana
al ver el zapato
lleno de juguetes
¡que alegres, Dios santo!.
En las noches tristes
del invierno, cuando
enrededor del fuego
oiamos relatos
de brujas y duendes,
ladrones y endriagos,...
creyendolo cierto,
¡que miedo!... ¡que espanto!...
Para que durmiera
pronto, en el regazo,
la madre amorosa,
al niño acostando
suave le mecia,
poniendo cuidado
en adormecerle
con sus dulces canticos.
¡Que tiempo mas bello
que tiempo pasado;
que pronto se fueron
los dias de encanto!....
¡Ilusion querida
en suaño adorado
como poco a poco
te vas alejando!...
II
Recuerdo los dias
que alegres pasaron.
¿Que triste el presente,
que tiste y amargo!
¡Ya no somos niños
vestidos de blanco!.
Ya no vamos juntos
ni al rio, ni al prado.
Todos somon hombres
y todo ha cambiado.
¡Ya no hay inocencia,
candores, ni encantos,
ni temor a brujas,
a duendes y a endragos!...
¡Porque no creemos
cuentos de muchachos!.
FRANCISCO DIAZ-FAES GONZALEZ.